2.1 Desde el Alfeizar
Estaba en su rincón favorito. Seguro, observando sin ser observado, como siempre. Desde arriba todo se ve mejor. La mañana era soleada, un día perfecto. En la casa de enfrente una vecina cruzaba el césped con una gran bolsa en sus manos. Miraba en todas direcciones, avanzaba muy rápido, la bolsa era gris y brillante. Un sonido desagradable empezó a escucharse, era un coche, parecía estar bastante golpeado, el ruido era atronador, un golpe tras otro. La mujer se movió deprisa, dirigiéndose al poster de la acera, intentaba esconder la bolsa. Todo pasó muy rápido, como un destello. El coche aceleró de golpe, la mujer estaba inmóvil, como lo hacen los bichos bola. El coche pasó de largo y dejó de escucharse El semáforo se puso en verde, la mujer cruzó la calle, tiró la bolsa en una caja inmensa y volvió a su casa. El terreno estaba despejado para que nuestro gorrión se diese un paseo por el césped, ahora era su turno.